“ No es propio de un empresario evitar los riesgos, es de su naturaleza administrarlos”
MARGENES.
Escuchar de un Banco que debemos cubrirnos del riesgo de tasa de cambio es usual. Para eso se ofrecen operaciones forward en sus diferentes modalidades, opciones eventualmente a las grandes empresas y operaciones swap para transformar deudas y tasas. Y en efecto, las coberturas cambiarias son instrumentos financieros diseñados desde tiempo atrás para administrar los riesgos de monedas.
Sin embargo se quiere saber ¿Cuando se debe implementar la cobertura? ¿Se gana o se pierde con las coberturas? Debo implementar coberturas que no tienen costo? Son preguntas que se hacen los empresarios y que seguramente no es tan fácil respondernos.
Reflexionemos sobre estos temas:
Por ejemplo si debo girar unos dólares al exterior en 30 días, el precio del día de hoy probablemente no es el más bajo para hacer la cobertura. Seguro que podré hacerla hoy pero también podría estudiar el momento oportuno para implementarla buscando el precio más bajo: en este caso al tema de la cobertura se le está adicionando un componente de optimización que en manos de expertos puede dar resultados. Y esta es una trampa para los financieros. Siempre que se hace una cobertura se termina comparándola con la TRM del día que se analiza y se “juzga” a quien tomo la decisión. Lo cual, como se ha mostrado, no es de la naturaleza misma de la cobertura, puesto que estamos preguntando ¡ganamos o perdimos! Mientras la pregunta es “aquel” negocio finalmente obtuvo el margen que esperábamos?
En Colombia las empresas del sector real que hacen coberturas desafortunadamente no llevan una contabilidad de las mismas. Mientras las áreas financieras y contables no lleven un seguimiento razonable de los registros de estas operaciones, seguramente continuaremos preguntándonos cómo le fue al vecino para evaluar cómo nos está yendo a nosotros.
Ponerse un paraguas sobre la cabeza no garantiza que escampe, no evita que los pies se mojen, que tenga que avanzar en zig zag para evitar los charcos y menos aún que lleguemos a la cita a tiempo. Pero por todo eso no abrimos el paraguas?